La curación de Yaroslav Kornelyuk
Yaroslav Kornelyuk
Warren, Michigan, EEUU.
 
En febrero de 2001 leí un artículo titulado, "Mi Curación Milagrosa" por Pietro Hrynchyshyn, en la revista ucraniana "SVITLO".Leí cómo la Bendita Madre besó medallas, rosarios y anillos de matrimonio que las niñas de Garabandal le daban a besar y que estos besos de la Santísima Virgen harían prodigios. Esto yo lo creí.

La mayoría de las personas que, como yo, vienen de un país con la ideología comunista, son espiritualmente muy pobres. Satanás quita la espiritualidad de la gente y eso es la verdadera pobreza, es lo mismo que privarse de todo lo bueno, que es lo que viene de Dios.

Hace seis años, sentí un fuerte dolor de columna. Era tan malo que a menudo me era difícil incluso levantarme de la cama. Estaba seguro que tendría este problema para el resto de mi vida. Era especialmente duro para mí tener cuidado con el frío porque durante muchos años, en Ucrania, me gustaba nadar fuera en invierno; después me frotaba con nieve, a pesar de la fria temperatura del aire.

Seis semanas antes de mi viaje a Toronto, empecé también a tener dolor en el estómago, el hígado y el bazo. Nunca quise ir a médicos porque no tuve necesidad de ello. Pensé que las personas que tenían las medallas besadas por Nuestra Señora en Garabandal me ayudarían. En cuanto a mi problema de columna, no pensé que curaría del todo.

El 4 de julio de 2001, viajé a la Catedral de la Transfiguración en Markham, Ontario, al norte de Toronto. Me confesé, oí la Santa Misa seguida de la Oración de Sanación presidida por el Obispo Roman Danylak, que nos visitaba desde Roma.

Me puse en la fila donde estaba Helen Rozeluk, una señora muy amable, con una sonrisa repleta de caridad cristiana. En la otra fila estaba Michael Rozeluk.

Cuando llegué a Helen, ella me saludó:

-- ¡Gloria a Jesucristo!.

Es un saludo muy común en Ucrania. La respuesta a este saludo es:

-- ¡Gloria por siempre!.

Rara vez se oye este saludo en América.

Helen me dió a besar la medalla besada por Nuestra Señora en Garabandal, España. También me dió a besar un Crucifijo que tiene un trozo pequeño de la Cruz Verdadera de Jesús. Hice la Señal de la Cruz y besé la medalla y el Crucifijo.

Oí orar a Helen pidiendo la gracia de mi curación y el perdón de mis pecados. Sentí un frío intenso atravesando mi cuerpo. Estaba como en un trance feliz. Cuando finalmente me recuperé, estaba lleno de felicidad. ¡No había dolor en mi cuerpo!.

Volví a mi casa en Warren, Michigan, cerca de Detroit. Después de venir a mi hogar, decidí tomar una ducha. Al principio puse el agua tibia, después agua caliente y después un buen remojón de agua fría; me di cuenta que ya no tenía problemas con el agua fria. La mañana siguiente me levanté sin ningún dolor, los dolores que tenía al levantarme desaparecieron.

Dos dias después, el primer viernes de julio de 2001, volví a Toronto a la Catedral de la Transfiguración para dar gracias a Jesucristo y Su Bendita Madre por mi curación milagrosa.

Deseo de todo corazón a Michael y Helen Rozeluk las mayores bendiciones de Dios y muchas gracias celestiales del Niño Jesús, por la intercesión de Su Madre María y Su Santo Esposo José para que continuen difundiendo las Apariciones y Mensajes que la Santísima Virgen María dió en Garabandal para el mundo entero.