Asombrosas curaciones en Ucrania 2004
Nazar cura después de veinte años de parálisis.

Nazar tiene en su mano derecha la estampa de La Virgen de Garabandal.
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Asombrosa curación después de besar la Medalla de Nuestra Señora.

Foto: En Mayo de 2004, muchedumbres vinieron a escuchar el Mensaje de Nuestra Señora y a besar la medalla besada por la Santísima Virgen en Garabandal.

Esta es una breve historia de una de las muchas curaciones asombrosas que sucedieron durante el viaje a Ucrania de Michael y Helen Rozeluk en Mayo de 2004.

Nazar es un joven de veinte años. Desde su nacimiento sufre de una parálisis severa que le dejó incapaz de moverse.

Su madre lo ha cuidado en todo momento ya que sus brazos, manos y piernas han estado inmóviles durante 20 años. Las manos de Nazar se habían convertido en puños, con su dedos cerrados y apretados durante estos 20 años. Tratar de abrir los dedos era casi imposible, se cerraban otra vez de modo inmediato.

En mayo de 2004, la medalla besada por nuestra Señora fue traída a Ucrania y asistieron muchedumbres para venerarla. La madre de Nazar lo trajo a la iglesia de Kolomya, Ucrania.

Cuando Nazar, en su silla de ruedas, besó y veneró la medalla milagrosa, las manos y los dedos se liberaron y recuperaron su movilidad. Desde entonces se quedaron abiertos. Se puede ver en la foto la estampa de la Virgen de Garabandal que se puso entre sus dedos. La cara de Nazar estaba radiante de felicidad y podía mover sus manos normalmente.

 
Nazar con su madre y la estampa
de la Virgen de Garabandal en sus manos.

Nazar volvió al día siguiente a la ciudad de Nadvirna. Esta vez, sus brazos se despegaron de su cuerpo, al que habían estado ceñidos, y fue capaz de mover y levantar los brazos. Nazar se sentía tan feliz que se puso a cantar a su madre.

Volvió por tercera vez a la Catedral de Ivano-Frankivsk y esperó pacientemente hasta que la multitud veneró la medalla de Nuestra Señora de Garabandal que los esposos Helen y Michael Rozeluk habían traído.

Como antes, Helen, Michael y el P. Zenovy Kasko, párroco de la villa de Radcha y vicecanciller de la Diócesis, rezaron todos juntos entorno a Nazar. Cuando ellos oraron y él besó la medalla, se le colocó la medalla en las piernas.

De repente su pierna izquierda se movió y después su pierna derecha. El respondía, a pedido de Michael y Helen, moviendo las piernas una y otra vez y levantándolas. ¡La sonrisa de su cara era de una alegría radiante, al darse cuenta de que podía mover sus piernas!. ¡Qué alegría tan grande!.

En el día de la madre, Nazar fue al Santuario milagroso de Hoshiv. De nuevo esperó entre la multitud que esperaba fuera y se le veía feliz. Su cara lo decía todo. Las manos seguían relajadas y abiertas y además movía sus brazos y piernas.

Después de la Oración y de venerar la medalla besada por Nuestra Señora de Garabandal, miró arriba hacia su madre que tan pacientemente le cuidó durante 20 años. Con sus manos pudo llegar a la cara de su madre por primera vez en su vida, la atrajo hacia sí con sus propias manos y la besó.

Todos los presentes estaban emocionados y muchos lloraron de alegría. Un especialista médico estaba a nuestra derecha. Examinó las manos de Nazar y dijo que nunca había visto nada igual en sus años de práctica médica.

Cuando Dios hizo este milagro con Nazar se estaba grabando en video y ha quedado registrado como testimonio de su autenticidad. Es tan solo una de tantas curaciones asombrosas que presenciamos durante este viaje a Ucrania en mayo de 2004.

Nuestra Señora estaba allí y con Ella, Su Hijo Jesús y una vez más Sus palabras:

-- Por Mi beso, Mi Hijo Jesús, realizará muchos prodigios a través del mundo.

Se han cumplido. ¡Gracias, querida Madre!. ¡Gracias!.

Nazar continuará viniendo a la veneración de la medalla milagrosa durante la jornada que semanalmente dedica a Nuestra Señora el párroco P. Kasko en Radcha.

 Creemos firmemente que Jesús lo curará completamente y que cuando volvamos a Ucrania, Nazar estará allí para saludarnos, esta vez andando por sí mismo.

Michael y Helen Rozeluk.