TESTIMONIO

    Como agradecimiento a la Virgen, voy a relatar mis memorias de un viaje que hice a Garabandal cuando estaban sucediendo las apariciones de la Virgen a las cuatro niñas (Conchita, Mari Loli, Jacinta y Mari Cruz). Ello fue en agosto del año 1962.

    Fui con mi marido, que era enfermo crónico de asma bronquial y que padecía también insuficiencia mitra;. Llegamos en coche hasta Garabanda!. Una vez allí, las videntes tuvieron "carreras extáticas" y mi marido para no perderse nada, subió deprísa y corriendo hasta loe pinos varias veces detrás de las niñas. Después de todo esto (cuando las videntes salieron del éxtasis) mi marido se dio cuenta que ya no tenia fatiga.


    Otro prodigio que presencié fue que una de las videntes se paró delante de nuestro coche y le bendijo, y desde ese momento quedó marcada una cruz en el parabrisas y duró mucho tiempo aunque limpiaran el cristal.

    También considero como hecho extraordinario lo siguiente. Estando mi marido y yo junto a un sacerdote, cayó Conchita en éxtasis, se acercó a nosotros con el Crucifijo en la mano para dárselo a besar mi marido, y al ver el sacerdote que venía Conchita hacia nosotros pensó que se le iba a dar a besar a él y se acercó, pero Conchita le retiró rápidamente y se lo dio a besar a mi marido. Cuando Conchita salió de¡ éxtasis fui enseguida a su encuentro y la pregunté:

    - ¿Conchita, por qué no diste a besar el Crucifijo al sacerdote y se lo diste a ese señor?

    Y Conchita me respondió:

    - Porque la Virgen me dijo que se lo diese a besar a tu marido.

    Y Conchita no nos conocía de nada. De esto fue testigo muchísima gente que estuvo ese día en Garabandal.

    Además de todo esto tengo que agradecer a la Virgen (en ese día) que mi marido volvió de Garabandal con mucha más fe de la que llevó. Antes era más bien frío como católico y después fue muy fervoroso.

    También ese día en Garabandal aumentó mi fe y por esto doy muchas gradas a la Virgen y le pido que me la conserve.

Firmado: María Luisa
Los Milagros o Favores de Nuestra Madre de Garabandal , Maria Josefa Villa de Gallego