Teresa Tseu, hermana adoptiva de los hermanos Andreu.



P. Marcelino Andreu S.J. en Garabandal, leyendo el segundo mensaje. Teresa conoció a la familia Andreu en 1948, cuando el P. Marcelino vino como misionero a Shanghai, China.

Teresa Tseu cree en el mensaje de Garabandal con gran convicción y dedica todo su tiempo libre a difundirlo.

Su propia experiencia durante la persecución comunista en China la ha convencido de la necesidad de vivir y hacer conocer el Mensaje de Nuestra Señora.

Los castigos de las dos guerras mundiales, la muerte de millones de personas inocentes y la subsiguientes guerras y calamidades en todo el mundo han venido por no haber escuchado la angustiosa llamada de la Santísima Virgen en Fátima pidiendo Oración, Sacrificios y Penitencia.

Teresa lo cree así, los países que han hecho caso al pedido de Nuestra Señora han sido librados de guerras y persecuciones.

A Teresa Tseu le preocupa mucho las excusas de mucha gente cuando dice de las Apariciones cosas como que "está en estudio y hay que esperar a que sea aprobado por la Iglesia" o que "no es dogma y no tenemos por qué creer en ello".

Teresa dice:

«Nuestra Señora nos ha dado el remedio para la Paz. ¿No sería mas sabio hacer caso de quien es Nuestra Madre antes que enfrentarnos mas tarde con las consecuencias de seguir un camino que nos aleja de Dios?

Hago todo lo que puedo por difundir el mensaje de Nuestra Señora porque sé que es la forma segura de evitar la tiranía del ateismo que trae consecuencias funestas para todos.

Los castigos de los que Nuestra Señora habló en Fátima y en Garabandal pueden ser evitados si atendemos su petición de Oración, Penitencia, Visitas al Santísimo, Meditación de la Pasión de Jesús»
 

 

Teresa Tseu nació en Shanghai, China, en una familia de 13 hijos.

Sus padres y ocho de sus hermanos fueron educados por los Jesuitas en Shanghai. Sus antepasados se convirtieron al catolicismo por la predicación del gran misionero P. Mateo Ricci, S.J. que nació en el mismo mes y año en que murió San Francisco Javier, en diciembre de 1552.

A la edad de 30 años, P. Ricci cumplió el sueño de S. Francisco Javier de llevar el cristianismo a China continental, hasta la misma Corte Imperial. Para ello e imitando a San Francisco Javier, P. Ricci usó todos los dones que Dios le dio para atraer a Jesucristo a las gentes. Aprendió el libro de Confucio con una memoria prodigiosa y lo podía recitar de memoria hacia atrás, atrayendo así la atención de las gentes, para luego llevarlas a la verdadera fe en Jesucristo.

Tres hermanos de Teresa fueron sacerdotes. P. Paul murió de tuberculosis en 1961, en una cárcel de Shanghai, después de siete años de prisión, durante las persecuciones. Monseñor Augustinus, de la archidiócesis de Nanking fue administrador de la escuela de Artes y Filosofía en la Universidad Católica de Fu Jen en Taiwan. Renunció a causa de su mala salud y murió en Los Angeles en 1968. P. Andrew es párroco coadjutor en la iglesia "María Estrella del Mar" en San Pedro, California. Teresa tiene cuatro hermanos y una hermana en China. Otro hermano, Joseph, es médico en Anaheim, California, EEUU.

Teresa nunca olvidará la visita del arzobispo Paul Yu Pin que la invitó a estudiar en América poco antes de las persecuciones. Tras su graduación en De Paul University en Chicago se fue a California con sus hermanos P. Andrew y Dr. Joseph Tseu.

Teresa conoció a la familia Andreu a partir de 1948 cuando el P. Marcelino Andreu vino como misionero a Shanghai. P. Marcelino, en 1968, vino a Méjico en busca de ayuda para su Misión y escribió a Teresa para decirle que la visitaría en los Angeles para hablar sobre Garabandal.

El P. Marcelino, en España, después de visitar a su madre, que por entonces ya era monja de clausura de la orden de la Visitación desde 1961, poco después de la muerte de su hijo el P. Luis Andreu, y después de visitar a su hermano el P. Ramón, volvió a Los Angeles con una sorpresa para Teresa:

Su madre la tomaba como hija adoptiva y le decía en un mensaje grabado:

-- "Con gran alegría te considero mi hija y hermana de mis hijos"

a lo que Teresa dijo:

-- Dios me ha dado otra madre en la tierra.

Después de su trabajo en tareas educativas, Teresa dedica todo su tiempo libre al Centro de Garabandal de los Angeles donde da conferencias sobre Garabandal por medio de diapositivas, películas, libros y charlas. Promueve el Rezo del Rosario y los domingos va con miembros de la Legión de María a ayudar a los enfermos del Hospital General del Condado.

Dice Teresa,

Un día, porque Dios así lo quiere, Rusia y China se convertirán al cristianismo, a la fe católica, y nuestra familia como tantas otras millones de familias volverán a estar juntos de nuevo y juntos daremos gracias por siempre a Dios por su Bondad y su Misericordia.