La Fe de un Niño.

Paul cura de una púrpura maligna por medio
de una medalla besada por la Bendita Madre.

Mi Hijo, por medio del Beso que he dado, hará prodigios.

Toronto 2005 - Púrpura que desaparece.

María Ciupka de Toronto, Canadá, relata la curación de su hijo Paul en una carta escrita por su hija Nadia:

Mis propios hijos me piden ahora que les bendiga antes de irse para la cama y antes de salir para la escuela. Cuando Paul, de siete años, estuvo recientemente muy enfermo en el hospital, me pidió que le dejase una de mis medallas besadas por la Santísima Virgen en Garabandal para dormir con la medalla.

Los médicos me dijeron que esta enfermedad, una púrpura anaphylactoide, también conocida como síndrome de Henoch, antes de mejorar, se pondría mucho peor. Los médicos dijeron que las ya grandes lesiones de púrpura roja que se extendían por sus piernas se extenderían al resto del cuerpo.

El médico me dio su teléfono móvil para el caso de que lo necesitase por alguna emergencia ya que él estaría fuera de la ciudad durante el fin de semana. Me advirtió que esa enfermedad era muy peligrosa porque podría afectar a los riñones y que por esto debía mirar que no hubiese sangre en la orina de mi hijo Paul.

Esa noche, Paul durmió con la bendita medalla de Garabandal, la besó y pidió a la Bendita Madre que le sanase. A la mañana siguiente, apenas había resto de las manchas rojas y Paul se sentía muy bien. Mi familia apenas podía creer lo rápido que se fueron las manchas, teniendo en cuenta que, según el médico, se extenderían y se pondrían peor, y sin embargo desaparecieron completamente.

<>Cuando se trata de mis hijos, no dudo en arrodillarme y pedir la Intervención Divina. Pero el hecho de que mi hijo Paul, que tiene siete años de edad, ahora cree y por sí mismo busca la medalla, es todavía más reconfortante. Una cosa es rezar por los hijos pero es aún mejor enseñarles a rezar, entonces ellos rezan con mucho más fervor.

Nadia

3 de Junio, 2005.

Toronto, Canadá.