Reimpreso de la Revista Garabandal. Enero - Marzo de 1999

Los tres Papas y Garabandal

Durante las apariciones de Garabandal, Nuestra Señora hizo algunas asombrosas revelaciones con respecto al papado.

Por Barry Hanratty

Cuando las apariciones de Garabandal comenzaron en Junio de 1961, Juan XXIII era Papa. No estamos enterados de que haya dicho algo con relación a los acontecimientos de Garabandal. En ese entonces, estaba muy compenetrado en preparar el nuevo Concilio Vaticano II. Este fue su más grande emprendimiento que creía él, rejuvenecería a la Iglesia. Nunca se dio por vencido en su convicción, tal es así que en sus últimas horas de vida, enfermo, rezaba: "Que sea la voluntad de Dios que los padres del Concilio puedan todavía ver coronada la gran obra que han empezado. Ofrezco todo mi sufrimiento ut unum sint (para que todos sean uno), que todos puedan ser una sola entidad en Cristo." Los padres del Concilio continuaron sus labores aunque los resultados de las mismas apenas alcanzaron las expectativas de Juan XXIII. Nunca vivió para ver realizado el Concilio y murió el 3 de Junio de 1963, justo ocho meses después de presidir la solemne ceremonia de apertura en Octubre 11,1962.

    Cuando las campanas tañeron en la Iglesia de la villa de Garabandal el día en que El Papa Juan XXIII murió, Conchita dijo a su madre Aniceta, "El Papa ha muerto. Ahora solo habrá tres más." Aniceta la reprendió diciendo, "¿Cómo puedes saber eso? ¿Por qué dices cosas tan tontas?" Conchita contestó, "La Virgen me lo dijo." Cuando otra persona le preguntó lo que aquello significaba, si se refería al fin del mundo, ella replicó, "No sé lo que pasará, solo que quedan tres Papas."

Los tres Papas

Esta profecía de los tres Papas siempre ha sido objeto de gran interés a causa de sus enormes implicancias. De acuerdo a Conchita, la Virgen le dijo que después del tercer Papa vendría el final de los tiempos pero no el fin del mundo, una sentencia que Conchita misma no entiende. Existe una máxima de teólogos místicos que se aplica a esto: Ninguna profecía es enteramente interpretada hasta después de su cumplimiento.

    Pero para nosotros hoy, viviendo en los umbrales del tercer milenio, lo que parece claro es que nos estamos aproximando a la etapa de la historia humana mencionada en la profecía. Una breve revisión de los tres Papas después de Juan XXIII nos pondrá al día.
 

LOS TRES PAPAS Y GARABANDAL

PABLO VI

Durante una audiencia privada con Conchita en Enero de 1966 dijo: "Yo te bendigo y conmigo la iglesia entera te bendice."

JUAN PABLO I

Durante los acontecimientos de Garabandal, se le escuchó a Conchita decir que de los tres Papas posteriores a Juan XXIII, uno tendría un reinado muy corto.

JUAN PABLO II

El último Papa antes del final de los tiempos. Verá el Milagro desde donde esté. Conchita cree que estará en Rusia pero dice que es solamente su opinión y no algo que Nuestra Señora le haya revelado.

Hechos Papales

- 264 Papas desde San Pedro a Juan Pablo II
- Los 33 primeros Papas fueron mártires
- El reinado más corto: Urbano VIL Sept. 15 al 27, 1590 (varios otros reinaron por menos de un mes)
- Reinados más largos:
1- San Pedro, d. 64-67, 35 años aproximadamente
2- Pío IX, 1846-1878
3- León XIII, 1878-1903
4- Pío VI, 1775-1799
5- Pío VII, 1800-1823
6- Adriano I, 772-795
7- Alejandro III, 1159-1181
8- San Silvestre I, 314-335
9- San León I, 440-461
10-San León III, 795-816
11-Urbano VIII,1623-1644
12-Clemente XI, 1700-1771
13-Juan Pablo II, 1978-

    Pablo VI es el primero. Fue electo en Junio 21 de 1963, y trajo a término el Concilio iniciado por el Papa Juan en octubre de 1966. Subsecuentemente reinó durante uno de los períodos más turbulentos en los 2000 años de historia de la iglesia, ya que cambios sin precedentes azotaron a la misma en los albores del Concilio, cambios con frecuencia hechos en nombre del Concilio pero no en concordancia con los dictámenes de los padres del Concilio, que se encontraban asentados en documentos oficiales. El Papa Pablo es el primer Papa que de alguna manera estuvo conectado a Garabandal.

    En Enero de 1966, Conchita fue citada en Roma por el Prefecto de la Santa Sede (ahora la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe), el Cardenal Alfredo Ottaviani e interrogada por dos horas y media por el Cardenal mismo y otros miembros de la Santa Sede. Aunque Conchita estaba experimentando dudas y lapsos de memoria en ese momento, lo cual la Virgen había predicho, dijo luego que durante el interrogatorio todo sobre las apariciones pasó otra vez ante sus ojos como si fuera "un filme". El cardenal Ottaviani se mostró satisfecho y la impresión general suscitada por Conchita fue favorable. Luego ella pidió ver al Papa. Aquí presentamos un recuento del Padre José Pelletier sobre ese memorable encuentro.

    "Se le dio una cita que fue más tarde cancelada. Se hicieron arreglos para que Conchita se entrevistara con un representante personal del Papa, alguien de rango considerable. Esta persona le dijo que el Papa le daba su bendición y con ella la de la iglesia toda. De forma bastante inesperada, al día siguiente, el mismísimo Santo Padre recibió a Conchita y repitió verbalmente lo que le había transmitido el día anterior a través de su enviado especial.

    Estos son hechos incontrovertibles, los cuales el autor está en condición de comprobar si necesidad hubiere. Lo que ha sido afirmado repetidamente y también puesto en tela de juicio casi con la misma frecuencia, es verdad: el Papa dijo, "Te bendigo y conmigo te bendice la iglesia entera."

    El encuentro de Conchita con el Santo Padre fue una audiencia privada en el sentido más estricto de la palabra, donde solo dos o tres personas están presentes, de forma distinta a las audiencias semi-privadas, donde varias personas pueden asistir. A Conchita no se le permitió divulgar lo conversado durante la reunión y siempre ha honrado ese requerimiento aún hasta el día de hoy. Ella relató sin embargo, que mientras estaba en Roma, reveló la fecha del milagro al Cardenal Ottaviani y al secretario personal del Papa (sin duda alguna también al Papa).

    El 6 de Agosto de 1978, Fiesta de la Transfirugación, el Papa Pablo VI murió en paz, tranquilamente en Castelgandolfo, la residencia veraniega Papal. Tenía 80 años de edad.

    El cónclave siguiente eligió como sucesor suyo al Cardenal Albino Luciani, Patriarca de Venecia, quien escogió el nombre de Juan Pablo I en deferencia a sus dos predecesores. Este nuevo Papa estaba destinado a reinar por tan solo 33 días y luego a morir el 28 de Septiembre de 1078. No hay ningún registro conocido por nosotros de que haya dicho algo acerca de Garabandal pero aparentemente el fue mencionado por Nuestra Señora durante los acontecimientos. Un hombre de negocios de Santander, Plácido Ruiloba, testigo de más de mil éxtasis durante las apariciones, ha testificado haber escuchado a Conchita decir que de los tres Papas que quedarían después de Juan XXIII, uno tendría un reinado muy corto, "poquísimo" en palabras textuales de Conchita.

    En Octubre 16 de 1978, el Cardenal Karol Wojtyla, Arzobispo de Cracovia, Polonia, fue electo para suceder a Juan Pablo I. Fue el primer Papa no italiano después de más de 400 años y tomó el nombre de Juan Pablo II en deferencia a sus tres predecesores.

    ¿Qué no podemos decir acerca de este Papa quien de acuerdo a Garabandal es el último de los tres Papas restantes? Su reinado está ahora en su vigésimo año, es uno de los más sobresalientes en los 2000 años de historia del Papado, y uno que ciertamente está dejando una impronta indeleble en las postrimerías del siglo 20. Durante su mandato, Juan Pablo ha acumulado más de 700.000 millas visitando 119 países en 84 viajes fuera de Italia, elaborado 13 encíclicas Papales, canonizado 280 santos, beatificado 804 personas, publicado el Catecismo de la Iglesia Católica y nuevos códigos de la Ley Canónica para el Rito Latino (1983) y el Rito de las Iglesias de Oriente (1990).

    Este es solamente un listado parcial de lo que se ha realizado bajo el liderazgo de este Papa.

    Hoy, Juan Pablo no está ciertamente tan vigoroso como cuando fue escogido el 263° sucesor de San Pedro en 1978, a la joven edad (para un Papa) de 58 años. Las heridas de los disparos de bala que recibió en un intento de asesinato perpetrado por Mehmet Ali Agca en 1981 y operaciones subsiguientes por otros problemas físicos, han cobrado sus cuentas en la salud del Sumo Pontífice, que constantemente es objeto de preocupación. Pero según el secretario de prensa Vaticano, Dr. Joaquín Navarro Valls, "ciertos impedimentos físicos son evidentes, y el Papa no trata de ocultarlos. No le preocupan, gracias a Dios
hasta este momento, y no interfieren con su trabajo."

    Juan Pablo está determinado a conducir la Iglesia al tercer milenio y conociendo su resolución, no tenemos razón para dudar que así lo hará.

    No hay otra revelación hecha en Garabandal acerca del Papado. Nuestra Señora le dijo a Conchita que el Papa "verá el Milagro desde cualquier lugar donde se encuentre." Ya que Juan Pablo II es el tercer Papa, automáticamente se convierte en aquél a quien esta profecía hace referencia. Y mientras no sabemos la fecha del Milagro - solo Conchita lo sabe - lo que sí sabemos es que ocurrirá durante el tiempo de vida de Juan Pablo II. Tomando en consideración su edad y su estado de salud pareciera no estar muy lejos. Preparémonos para los trascendentales eventos por venir, el Aviso y el Milagro, viviendo los Mensajes.

Reimpreso de la Revista Garabandal. Enero - Marzo de 1999
Traducido por: Dr. Walter dos Santos Antola, Paraguay.(2002)


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