JOSÉ MANUEL FERNANDEZ MUÑIZ:
CURADO DE POLIO
    Mi nombre es José Manuel Fernández Muñiz, natural de Aviles, nacido el 3 de agosto de 1966. y mi historia se remonta al año 1971.

    El 20 de diciembre ingreso en el Hospital General de Asturias con una poliomielitis anterior aguda. La razón de contraer dicha enfermedad fue la no vacunación contra la misma debido a la delicada salud que padecía. Debido a mí enfermedad había bastantes posibilidades que saliera del hospital en silla de ruedas, con el consiguiente disgusto que padecía toda la familia.

    De esta estancia en el hospital tengo pocos recuerdos, pero entre ellos dos que nunca se me olvidarán.

    El primero, el oír sonar las doce campanadas de noche vieja y ver a mi madre, María Luz, sentada en la butaca, al lado derecho de la cama, y el segundo oír a mi tío Raúl Rodríguez Incián decir: Manuel te vas a curar porque te ofrecí a la Virgen de Garabandal".

    Como si se tratara de un presagio se cumplen las palabras de mi tío Raúl, aunque no sin esfuerzo, ya que tuve que aprender a andar, porque por la enfermedad perdí toda la fuerza en la pierna izquierda, a parte de atrofiarse el talón de Aquiles. Estuve varios meses en rehabilitación en el hospital y también en casa de mi tia Olga, quien, con su cariño y paciencia, me ayudó a volver a andar.

    Mi tío Raúl cumplió su promesa subiéndome a hombros desde el pueblo de Cosío hasta la ermita de Garabandal. De ese día tengo el recuerdo de ver a mi madre cómo intentaba taparnos con el paraguas, ya que era un día muy lluvioso; el intento era bastante difícil debido a la altura de mi tío y la mía; También recuerdo que la carretera no estaba asfaltada y que el camino tenia bastantes baches, por lo tanto es fácil imaginar el sacrificio de andar esos kilómetros con un peso encima. Pero lo que nunca faltó en la cara de mi tío Raúl era la sonrisa, así como tampoco el cariño con el que me bajo de sus hombros y las palabras que me dijo: "Manuel yo te he traído hoy desde Cosío hasta Garabandal como ofrecimiento a la Virgen, ahora te toca a ti el seguir a la Virgen".

    Hoy en día tengo 31 años y desde aquel día no he faltado ni un solo año en ir a ver a la Virgen para darle las gracias.

    Este hecho de mi vida nunca pensé que podría ser reconocido por nadie, pero una vez puesto en contacto con Doña María Josefa, me atreví a contarlo y también como agradecimiento a mi tío Raúl que está en el cielo, por el sacrificio que hizo por su sobrino y esperando que le guste este relato.

    Acompaño esta carta con el parte médico y para cualquier consulta me pongo a su entera disposición.

Firmado: José Manuel Fernández
Garabandal Journal January-February 2004