Curación de Natalia Dmytrivna Bodnar

Natalia cura milagrosamente.

Mi nombre es Natalia Dmytrivna Bodnar, de la villa de Sydorivka, provincia de Lviv, Ucrania. Nací en 1972. Soy cristiana creyente. He oido mucho acerca de los milagros de Dios, pero nunca lo entendí bien hasta que lo viví en mí misma.

El 23 de septiembre de 2002, me vino repentinamente un fuerte dolor en la columna. Pensé: "tengo algo mal en mi espina dorsal". Fui a un neurólogo y me diagnosticó: mialgia lumbar en la parte baja de la columna.

El dolor no era severo pero sí muy incómodo. Era totalmente incapaz de agacharme. Me era muy difícil andar o acostarme. El tratamiento consistió en pastillas e inyecciones para el alivio del dolor.

De profesión, soy una enfermera titulada, pero tengo aversión a las inyecciones. Con los medicamentos no cambió mi estado.

El 25 de septiembre de 2002 viajé a la Catedral de la Santa Resurrección en Ivano Frankivsk, donde Michael y Helen tenían una presentación sobre las Apariciones de Garabandal y oraban sobre las personas con sus medallas besadas en Garabandal.

Había un gran número de personas presentes allí en la Catedral. Era apenas capaz de estar en pie y, a decir verdad, deseaba no haber venido.

En la Catedral, confesé y recibí la Santa Comunión. Después de la presentación y la Oración general de Michael, yo no sentí nada y llegué a estar desilusionada.

Luego me acerqué a Helen para la Oración personal. En el momento que la medalla besada por la Bendita Madre me fue colocada en la frente y mientras Helen rezaba, sucedió un milagro maravilloso.

Recuerdo las palabras de Helen:

-- "No tenga miedo, Jesús está con usted".

Entonces me senté en una silla y era como si mi columna ya no tuviese dolor. Me moví, me agaché y mi columna ya no me dolía.

¡Pero yo todavía no creí hasta que volví a casa!. Me desperté al dia siguiente sin dolor. Era capaz de trabajar como antes de mi enfermedad. Fue entonces que creí sinceramente en el poder de Dios. Dios todo lo puede.

Pido sinceramente a Jesucristo y a Nuestra Bendita Madre que me siga dando fuerzas y perseverancia para ayudar a la gente, para ayudar a otras personas enfermas. Cuando acudimos a Dios y su Madre María, ellos nos escuchan siempre.

¡Gloria a Jesucristo!.

Natalia D. Bodnar
Sydorivka, Ucrania.