10 de enero, 1996

Querido Señor Lomangino:

     Es con un placer inmenso que le estamos escribiendo para expresar nuestra gran admiración y gratitud por la labor que está realizando. Conocer sobre los eventos de Garabandal ha cambiando nuestras vidas. Creemos que difundiendo los mensajes de Garabandal tanto como sea posible ayudará a cambiar el mundo.

    En lo que respecta a nosotros, también nos gustaría contar nuestra historia y su conexión con Garabandal y agradecerle a Ud. de antemano. Creemos que esto es necesario no tanto para nosotros sino para los demás, hemos sentido esto más de una vez cuando después de contar nuestra historia hemos visto a la gente retornar a Dios.

Olenka y Bohdan Hrabovetsky
Toronto, Canadá

EL BEBE “MILAGRO”




   Nuestra historia, llena de ansiedad, congoja y esperanza, tuvo lugar en la primavera de 1995. Mi esposa, Olenka, bajo la supervisión de doctores de primerísima categoría en uno de los hospitales más renombrados de Toronto, estaba en su octavo mes de embarazo. Como las coincidencias lo determinaron, algunos problemas con sus dientes nos condujeron a consultar por referencias con el Dr. Rozeluk.  Rozeluk, mientras trataba la dentadura de Olenka, también nos relataba su propia curación
milagrosa en Garabandal posterior a un serio accidente automovilístico. (vea la Revista “Garabandal”, enero-marzo de 1995, o La historia de Mike en la página WEB).  A través de él nos enteramos por primera vez sobre Garabandal y sus milagros relacionados, sobre Conchita Gonzáles, Joey Lomangino y otros quienes personalmente experimentaron el poder celestial de la Madre de Dios, y también sobre el Padre Pío. Nos quedamos perplejos al escuchar la milagrosa curación del Dr. Rozeluk, quien fue sanado después de ocho años de haber padecido una enfermedad increíble, sólo por el poder de Dios.

    En ese momento no teníamos idea de que el destino nos uniría a Garabandal de una manera especial gracias al Dr. Rozeluk.

   A la semana, o quizás dos, Olenka fue a su examen de ultrasonido como regularmente lo hacía. La prueba fue repetida siete veces obteniendo el mismo diagnóstico, bastante desalentador e inesperado: el bebé había apenas crecido en lo más mínimo, pesaba muy poco ( solo 1 kilo 800 gramos, unas 4 libras) y los brazos, piernas y cabeza se encontraban totalmente desproporcionados. Cuando preguntamos al doctor qué medicamento se podría utilizar para mejorar la situación, nos dijo que la medicina no podía solucionar nada y que se trataba ya solo de una cuestión de tiempo.

         En medio de nuestra desesperación recurrimos al Dr. Rozeluk. Esa mismísima tarde el Dr. y su esposa Helen, vinieron a nuestra casa. Con ellos trajeron un vídeo sobre Garabandal, el cual observamos, y varios objetos a manera de relicarios bendecidos por el beso de Nuestra Señora en Garabandal. Sostuvimos una prolongada conversación y luego el doctor hizo tocar a Olenka su medalla relicario. Aunque Olenka no sintió nada raro en ese momento, Michael contó más tarde que sintió su mano y la medalla tornándose bastante calientes.

   Después de esta reunión nuestras noches se volvieron bastante calmas. Fue difícil entender cómo después de este gran golpe emocional, a pesar del constante temor, insomnio y  ansiedad que traía aparejados, Olenka repentinamente experimentó una paz bendita y una Fe absoluta e inexplicable.

  El 6 de mayo de 1995 era el día calculado. Justo antes de las 7 pm esa tarde Olenka entró  a la sala de partos. Fue bastante difícil – un equipo de 7 médicos estaba con ella. Hubo un momento en el que el bebé se estaba sofocando, ya que Olenka no tenía más fuerzas. Aunque estábamos esperanzados por un milagro, también teníamos presente en forma constante la desalentadora realidad que las pruebas médicas habían lanzado.  Todo lo que podía hacer era orar por Olenka y por el bebé.

    Cuando finalmente nació el bebé, nuestra sorpresa y gozo eran increíbles! Era un niño, pesando exactamente 3 kilos 200 grs. y midiendo 56 cms (24.9 pulgadas).  Cuando se le solicitó a los doctores que explicaran esto a la luz de los hallazgos previos del ultrasonido, el médico que presidía el equipo solo atinó a extender sus brazos en ademán de asombro. Como lo mencioné anteriormente, esto ocurrió el 6 de mayo de 1995. De acuerdo con el calendario Juliano coincide con la fiesta de San Jorge. Para nosotros, entonces, no había absolutamente ninguna duda acerca de cómo llamar al bebé. El es Yuri (el
nombre ucraniano de Jorge).

        Y esa es nuestra historia. Pero solo para terminarla, el bebé fue bautizado en la Iglesia Católica Ucraniana de San Pedro y San Pablo en Scarborough, Ontario el 10 de Septiembre de 1995. El Padre Taras Dusanowsky, quien ofició la ceremonia, no pudo sino remarcar  que este era sin lugar a dudas el bautismo más especial que haya hecho en su carrera como sacerdote.  El padrino del bebé, por supuesto, es el Dr. Rozeluk, a quien nuestra familia le debe esta increíble felicidad del milagro más
reciente de Garabandal.

   Ahora, con frecuencia pensamos porqué, de entre todos los dentistas de Toronto, fue al Dr. Michael a quien nos acercamos, y porqué él sin siquiera conocernos compartió la historia de su curación en la primera visita que le hicimos.  ¿Es una coincidencia que el bebé haya nacido en el Hospital de San Miguel? ¿y porqué estamos súbitamente encontrándonos a nosotros mismos como parte integrante de los milagrosos eventos de Garabandal? Solo Dios lo sabe.

Bohdan Hrabovetsky
Toronto, Canadá


Traducido por: Dr. Walter dos Santos Antola, Paraguay.   Página principal