María Luisa Gutiérrez Ortiz.

No tengo palabras con que expresar mi agradecimiento a la Virgen de Garabandal por la curación de mi cáncer de pulmón.
 
 

Por el Beso que he dado aquí, mi Hijo hará prodigios.

Salinas, Asturias.

26 de enero de 1983.

Yo había sido operada de un tumor canceroso en la matriz, la cual me extirparon en el año 1971. En el hospital donde me operaron me revisaban cada tres meses mediante radiografías de tórax y abdomen.

En el año 1974 los médicos comenzaron a notar algo en un pulmón y siguiendo las investigaciones comprobaron que en el mismo tenia otro tumor, y que éste iba en aumento. Acudí a otro hospital y el diagnóstico fue el mismo, con una esperanza de vida de dos o tres meses, pues el tumor se encontraba en un sitio inoperable.

Un amigo mío, el Padre Ramón María Andréu, tenía un crucifijo y una medalla besados por la Virgen de Garabandal, y me los prestó al yo solicitárselo así.

Pasados 15 días tenía que hacerme la siguiente radiografía y fui con la medalla puesta. El médico al hacerla dijo:

-- Aquí ya no hay nada.

De modo que de una radiografía a otra había desaparecido todo.

No tengo palabras con que expresar mi agradecimiento a la Virgen de Garabandal y a veces me siento tan indigna de esta gracia que no sé cómo expresárselo, porque en casos como este me quedaría muy corta aunque anduviera todo el día de rodillas y dándola gracias.

Por eso deseo que esto se publique, aunque ya lo saben muchas personas a las que yo se lo he contado.

Maria Luisa Gutiérrez Ortiz
Los Milagros o Favores de Nuestra Madre de Garabandal , Maria Josefa Villa de Gallego