Henri du Lau cura de cáncer.

Un doloroso cáncer de intestino curó tras subir a Garabandal.

 

Siempre amble y sonriente, Conchita, en 1970, dedica estampas o escribe dedicatorias con frecuentes alusiones a cumplir los mensajes que la Santísima Virgen dio en sus Apariciones.

 

Conchita escribiendo una dedicatoria para Richard Everson, productor de una de las primeras películas sobre las Apariciones. A la derecha, Joey Lomangino habla con los peregrinos.

 

 

Henri du Lau cura de cáncer.

Un doloroso cáncer de intestino curó tras subir a Garabandal.

Sucedió poco tiempo después de las Apariciones, cuando todavía se subía en automóvil con cierta dificultad a Garabandal por el viejo camino.

Henri venía de Fátima y al llegar a San Vicente de la Barquera (Cantabria) hizo una parada en este lugar de la costa cántabra. Fue aquí donde oyó hablar por primera vez de las Apariciones de Garabandal. Debido a sus dolores y a la información que obtuvo de que no había carretera para subir al pueblo de las Apariciones, decidió dejar a su familia en San Vicente de la Barquera y arriesgarse él solo, subiendo con su automóvil por un camino desconocido para él.

Una vez aquí, en el pueblo, pidió a la Santísima Virgen de Garabandal por su curación. También fue a casa de Conchita para decirle que pidiese a la Santísima Virgen por él. Conchita le dijo que sí, que rezaría por él.

Cuando bajó del pueblo, sus dolores habían desaparecido. Viajó muy feliz a Francia, a la región de Grand Brassac, donde residía.

En un examen médico, los doctores le dijeron que, inexplicablemente, su cáncer de intestino había desaparecido.

Después de esto, viajó durante muchos años a Garabandal para agradecer a la Santísima Virgen su curación.

 

 

Un lugar que Henri nunca olvidará es el lugar de los Pinos, donde está el Pino de la Virgen. Aquí él vino durante muchos años a dar gracias a la Santísima Virgen por su curación. Aquí, la Santísima Virgen dijo a Conchita:

-- Estaré siempre contigo y con todos mis hijos.