Fernando Fajardo cura de un tumor de vesícula.

 

Por el Beso que he dado aquí, mi Hijo hará prodigios.

Yo, Fernando Fajardo, natural de San Germán, Puerto Rico, y residente en el Bronx, Nueva York, quiero dar testimonio de un milagro que me sucedió por la intercesión de la Santísima Virgen de Garabandal, España.

Un día me sentía muy enfermo, con fuertes dolores, y fui a ver al médico de mi familia, el Dr. Jerónimo Domínguez. Le expliqué mi dolencia y él me hizo varios exámenes, rayos-X incluidos y diagnosticó que mi enfermedad era un tumor de vesícula que era la causa de los fuertes dolores que tenía. Me envió al Hospital Monte Sinai, donde debía ser operado de inmediato. Dios me ayudó a tener resignación y me puse enteramente en manos de Dios.

Antes de ir al hospital, la esposa del Dr. Domínguez, que también le ayudaba en su clínica, siendo los dos muy amantes de la Virgen, me pidió que llevase puesto el Escapulario, asegurándome que la Virgen me ayudaría a recobrar mi salud. Puse toda mi fe en estas palabras y en el Escapulario de la Virgen del Carmen.

Fui al Hospital Monte Sinai. Varios especialistas me examinaron y, después de los análisis, todos confirmaron el diagnóstico del Dr. Domínguez y que debía ser operado de inmediato por lo que fui ingresado en el hospital.

La esposa del Dr. Domínguez, una mujer de gran fe, dio a mi esposa una medalla besada por la Virgen en Garabandal. Mi esposa le puso una cadena para que la llevase puesta. Desde este día llevo puesta la medalla y la llevaré puesta el resto de mi vida.

Durante seis días estuve en observación. En cuanto puse la medalla, los dolores empezaron a remitir y el diagnóstico final fue que el tumor había desaparecido por lo que no necesité de operación.

Fue una gran alegría para mí. Comprendí que la Santísima Virgen había intercedido ante su Hijo Jesús y me había curado milagrosamente. Creo más que nunca que, con fe, nada es imposible.

Fernando Fajardo.
Nueva York. EEUU.