CURACIÓN DE OJO

Apreciada Señora Doña María Josefa:

    Después de saludarla le deseamos mi esposa y yo mucha salud a Ud. y su familia' '

    Por medio de esta carta y de la documentación que le adjunto deseo hacerla saber lo que me ha ocurrido. Como verá en el certificado que le envío, salimos de Barcelona el 31 de julio, sábado, y sobre las siete de la tarde Ilegamos a Sancho el Fuerte, que está en la carretera junto a Tudela. A esa hora, cuando fui a ducharme, me ocurrió un percance.

    El día 1 de agosto telefoneó mi esposa al doctor que consta en el certificado, cogimos un taxi y fuimos a Zaragoza a su consulta para que me viera el ojo, ya que en la herida de la cabeza ya me habían dado ocho puntos de sutura en el pueblo donde me ocurrió el accidente. Y después de la consulta médica tuve que permanecer trece días en la cama de! hotel Remigio, en Tudela, para que no se vaciara el ojo, tal como me dijo el doctor.

 

    Y el día 15 de agosto estábamos en San Sebastián de Garabandal para asistir a las doce horas a la misa que allí ae celebra todos los años.

    Después de la comida se rezaba el Rosario y a continuación el Vía Crucis. Allí siempre nos encontrábamos con dos señoras, una de Oviedo y la otra de Madrid; cuando llegaron las siete de la tarde, yo le dije a estas señoras que tenía que volver a Torrelavega y tenía que hacerlo de día pues el trayecto era muy largo para conducir con un ojo solo; ellas dijeron que era lo mejor que hacía.

    Cuando salimos de la ermita fuera del cercado, a unos veinte metros del mismo, yo iba el primero, y mi esposa y las dos señoras detrás, cuando sentí un golpe en la cara, como si me hubieran dado con un manojo de escobas. Al cerrar con la mano el ojo izquierdo me di cuenta que ya veía con el derecho, que era el que tenía mal. Yo le dije a mi esposa que si tenía algún papel para comprobar si veía; me dio uno y pude leer las letras aunque eran muy pequeñas. En aquel momento las dos señoras que nos acompañaban empezaron a decir, ¡milagro, milagro!

    Querían que este suceso lo publicase la prensa, pero a mí me pareció que no hada bien, y ni lo hice ni dejé que lo hicieran ellas. En aquel momento desapareció el amoratado que tenía en los párpados, quedando el ojo igual que el otro, sin notarse nada, ya que hada trece días, lo tenia hecho una pena, todo hinchado, amoratado.

    El médico que me dio los puntos en la cabeza, consta en el certificado.

    Le deseamos tanto a Ud. como a su familia que les proteja Nuestra Madre como nos protege a nosotros. Cuente con esta familia si en algo le podemos ayudar.

GARABANDAL JOURNAL October-September 2003
Los Milagros o Favores de Nuestra Madre de Garabandal , Maria Josefa Villa de Gallego