RESUMEN AUTENTICO DE NUESTRAS

CONVERSACIONES CON EL DR. BONANCE


    Estuvimos en Garabandal el 18 de Junio último. Pasamos el día junto a Conchita y las otras videntes. Con estas y los cientos de testigos allá presentes, afirmamos que Conchita tuvo entre once y media y doce de la noche un éxtasis que duró alrededor de doce minutos en el mismo sitio en que tuvo lugar la primera aparición de San Miguel el 18 de Junio de 1961, bajo la luz de los potentes focos del NO-DO y la Televisión italiana, que alumbraron a la vidente como en pleno día.

    Tanto en Garabandal como en otros sitios hemos podido charlar ampliamente y en repetidas ocasiones con el Dr. Bonance, que presenció dicho éxtasis al lado de la niña. Con su autorización, resumimos tan fielmente como nos es posible nuestras entrevistas. Para facilitar las cosas y no traicionar la idea o pensamiento del Dr. Bonance, le hemos rogado nos permita presentar este resumen como si no hubiera tenido interlocutores- Nos contestó que no le gustaba hablar en primera persona entre los que habían visto como él; pero acabó accediendo a nuestro ruego. Le cedemos, pues, la palabra.

    "Subí a Garabandal con permiso expreso del Sr. Obispo de Santander. Conchita estaba en cama, enferma, con 39 de fiebre. El jueves, víspera del día de la aparición, le prescribió el médico aún seis días más de quietud en casa. Durante diez horas seguidas, el viernes, habéis visto como yo, a esta joven de 16 años, asediada por la multitud, sonriente, humilde, discreta, incansable, aparentemente curada. Durante el éxtasis en que estuve junto a ella me dediqué exclusivamente a 105 exámenes de rigor en esta materia. Todos los signos externos eran iguales a los de los anteriores éxtasis de Conchita o Loli, Jacinta y María Cruz. Para mí no hay duda: el éxtasis ha sido sobrenatural como otras veces.

    Este éxtasis supone además la realización o cumplimiento de la profecía del 8 de diciembre de 1964, como lo escribí en la carta número 8. Insisto en esta profecía como lo hice en relación con la profecía que anunciaba el Milagro de la Hostia, con quince días de antelación. En efecto, si el Obispo de la Diócesis donde tienen lugar las apariciones es el juez competente (Benedicto XIV); al tratarse de revelaciones proféticas, el Papa es el único Juez (León X, Quinto Concilio de Letrán").

    En realidad, pues, Garabandal depende directamente de Roma. Santander no puede ya ignorarlo, ni teórica ni prácticamente.

EL MENSAJE

    Tal como lo había anunciado proféticamente (véase carta núm. 8), Conchita recibió por intercesión de San Miguel el mensaje que le prometió la Virgen del Carmen ese mismo día 8 de Diciembre de 1964. He aquí la copia exacta del documento que me entregó Conchita:

«El Mensaje que la Santísima Virgen por intercesión de San Miguel ha dado al mundo:

    El Angel ha dicho: como no se ha cumplido y no se ha hecho conocer al mundo mi mensaje del 18 de Octubre (1961) , os quiero decir que éste es el último.

«Antes (el 18 de Octubre de 1961) la Copa estaba llenando, ahora está rebosando. (La Copa de la cólera divina)

«Los Sacerdotes van muchos por el camino de la perdición y con ellos más almas.

(Conchita quiere decir: siendo los Sacerdotes los «padres» de la Comunidad católica, por causa de aquellos a quienes el Mensaje hace alusión, un número mayor de almas está expuesto a perderse.)

    El Mensaje es concreto, me explicó Conchita: se trata de muchos, no de todos, ni de algunos.

«La Eucaristía se le da menos importancia (que antes) .

    Evidentemente, Conchita, que vive en su pequeña aldea ignora, en cuanto a su saber personal, las acciones de gracias hechas hoy día a toda prisa, la desaparición de los Sagrarios en los altares de las Iglesias, la supresión de los actos en Honor al Santísimo, de las Visitas, de las adoraciones diurnas o nocturnas, de los Jubileos de las Cuarenta Horas, de las procesiones públicas, etc., etc.

    Pero lo que sí sabe ya, son las reacciones de los sacerdotes del "Sector de Puentenansa", a cuyo Municipio pertenece Garabandal. El primer día dijeron: "se trata de nosotros". Al día siguiente era más: "se trata de todos los Sacerdotes". Al tercero o cuarto, iban (me han asegurado) a protestar ante el Obispo de Santander.

    A la "revolución" que va a producir el mensaje en lo que se refiere a "muchos sacerdotes" prefiero yo mi conversación, en la cocina de Conchita, con su hermano Serafín y dos hombres de la montaña.

    En el corazón, en el alma y en los labios de estos tres hombres sólo he visto y oído palabras de humildad y benevolencia hacia los Sacerdotes señalados por Ntra. Sra. del Carmen. «Es el padre quien educa a su familia», comentaban. Nuestros sacerdotes son nuestros padres. Si algunos tienen defectos o cometen algunas faltas, es porque ellos también son hombres. Que nos den ejemplo y seremos mejores cristianos.»

    Para calmar su inquietud ante este mensaje al sacerdocio les he contestado lo siguiente:

    «Al comienzo de la Misa, el Sacerdote dice él primero y públicamente: "Hermanos, os confieso mis pecados,. Después, los fieles responden: «Padre, también os confesamos los nuestros». Conclusión: todos somos pecadores. Además los Sacerdotes nos enseñan la parábola del publicano y del fariseo, y sabemos todos que solo el publicano fue perdonado. Todo es, pues, sencillo y fácil: basta con que cada uno, con arreglo a su confesión pública del comienzo del día en la Misa, se arrodille como el publicano, el pecador arrepentido del Evangelio.

    No veo quién podría sentirse ofendido con este Mensaje, y no agradecerlo, lleno de ternura, a nuestra Madre del Cielo.

    Sé muy bien que entre tanto católico ejemplar, había en Garabandal ovejas negras. Los emisarios cautelosos del ridículo, pero satánico, ex-padre Colín (Clemente XV), por ejemplo, y otros adversarios de la Jerarquía Católica, bautizados en la Iglesia o fuera de ella. Estos son los que, aprovechándose del mensaje, van a atacar a nuestro Sacerdocio.

Como puede apreciarse, no hay referencia alguna a " Obispos y Cardenales" por ningún lado.

Si esta aclaración (repito que hecha desde mi conciencia) sirve para aclarar alguna duda por pequeña que fuera, de alguien, me daría ya por muy satisfecho.

Santander, Diciembre de 1997



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