Clinio Sanz López


Conchita da a besar el Crucifijo a Clinio.

Clinio: el dia mas emocionante para mí fue cuando Conchita me dió el Crucifijo a besar; me emocioné y empecé a llorar.
 

Clinio Sanz López.

Clinio fue distribuidor de pescado y por ello fue muchas veces a Garabandal. Clinio residía en Aguilar de Campoo(Palencia). Foto de 1985.

He visitado Garabandal unas 85 veces durante los primeros cinco años de las Apariciones. La primera vez fue cuando murió el Padre Luis Andréu S.J.

Este día había mucha gente. Seguimos a las niñas hasta los Pinos. Yo estaba muy cerca del Padre Luis y le oí decir cuatro veces: ¡Milagro!. Esto fue cuando él vió a la Santísima Virgen y el Milagro que va a venir. Cuando bajábamos de los Pinos, el P. Royo Marín O.P. y yo, le oimos decir:

-- No tengo que venir mas veces a Garabandal porque, para mí, esto es sobrenatural.

En casa de Loli y, antes de irnos, delante de Ceferino, el padre de Loli, dijo:

-- Este es el día mas feliz de mi vida.

Estas fueron las últimas palabras que le oí decir.

Cuando nos fuimos y pasamos el alto de Carmona, íbamos unos tres kilómetros detrás del taxi conducido por Pepe Salceda que llevaba al P. Luis Andréu S.J. Le seguimos todo el tiempo hasta Reinosa y allí les perdimos de vista. Cuando llegamos a Aguilar de Campoo nos enteramos de que el P. Luis había muerto en Reinosa y quedamos impresionados. Había muerto de felicidad porque todas las cosas que dijo se debían a la dicha de haber visto a la Virgen y al Milagro.

Otro de los dias inolvidables de mis visitas a Garabandal fue el dia la primera visita que hice al pueblo durante las Apariciones. Tenía una furgoneta porque yo solía vender pescado y una vez pues subí a Garabandal y llevé conmigo a mis cuatro hijos.

Foto: Conchita delante de la furgoneta de Clinio.

Cuando las niñas tuvieron Aparición, yo estaba a cierta distancia. Las niñas solían hacer la Señal de la Cruz a los coches, una en cada coche. En esta ocasión fueron a mi furgoneta y le hicieron la Señal de la Cruz cuatro veces. Yo no lo vi por mi mismo pero me lo dijeron después. Entonces terminó el éxtasis y los testigos, emocionados, les preguntaron a las videntes:

-- ¿por qué, si solo hicísteis una Señal de la Cruz a cada coche, le hicísteis cuatro veces a este la señal de la Cruz?.

Ellas contestaron:

-- Sí, le hicimos cuatro veces la Señal de la Cruz porque este automovil pertenece a Clinio y sus cuatro hijos están durmiendo dentro.

La Virgen nos dijo:

-- Haced la Señal de la Cruz a cada niño.

La gente se sorprendió y me vino a preguntar si era verdad. Dije:

-- Sí, los niños están durmiendo dentro.

El dia mas emocionante para mí fué durante otro éxtasis en que tuve una gran prueba. Las niñas cayeron en éxtasis cerca de la casa de Conchita. Era mi tercera visita a Garabandal y, cuando yo estaba mirando a las niñas, en silencio, vino Conchita y me dió el Crucifijo a besar. Me emocioné y empecé a llorar y pensé:

-- Si es verdad que esto viene de Dios y la Virgen, que me ayuden a vivir en Gracia de Dios.

Después del éxtasis pregunté a Conchita:

-- ¿Por qué me diste la Cruz a besar?.

Ella me llevó aparte, a solas, y me dijo:

-- La Virgen me dijo que sus lágrimas son lágrimas de contricción y de estar en estado de gracia; que Ella le ama mucho y que solo usted y Ella saben lo que usted estaba pensando.

Solo yo sabía esos pensamientos que tenía y que la Virgen me escuchó y por esto, desde entonces, tengo mucha más fe, aun cuando siempre he tenido fé.

Vi muchos éxtasis. En una ocasión, las niñas perdieron los zapatos y estuvieron cerca de una hora, todo lo que duró el éxtasis, caminando sin calzado sobre piedras, matojos y todo lo que encontraban por el camino sin padecer el menor daño y cuando el éxtasis terminó emprendieron una veloz carrera a donde estaban sus zapatos; se los pusieron y terminó el éxtasis. Lo vi con mis propios ojos. Les preguntamos si sentían dolor y nos dijeron que no; les miramos sus pies pero no había ninguna señal de heridas.

En otras ocasiones las vi, incluso ir de espaldas por la Calleja, lo mismo hacia arriba que hacia abajo, incluso a velocidades muy grandes. Era muy digno de verse porque no eran carreras a lo loco sino que en todo guardaban una compostura y una forma de andar admirables. Era la Virgen quien las llevaba y en todo momento, sin fatiga, ellas se sentían de lo más bien.

También hubo éxtasis en que las niñas, estando en casas diferentes, lo tuvieron exactamente al mismo tiempo. Más de una vez he visto que, cuando tenían la tercera llamada, la caida en éxtasis era instantánea, incluso si se estaba hablando con ellas. Ellas decían: "ya me llama" y de repente la vista las perdía, por la rapidez de la caida extática. Podían ser las cuatro a la vez o bien cada una ser llamada en diferente momento.

Tengo varios libros sobre las Apariciones pero, desde que subí a Garabandal, ya tengo claro que para mí es sobrenatural, obra de Dios. Ni siquiera intenté hacer pruebas. He visto las fotos pero no se puede comparar a verlo realmente porque se vé el movimiento y la expresión real y se siente la presencia de la Virgen.
En lo que a mí se refiere, puedo decir que siento, con toda certeza, que estas Apariciones son de origen sobrenatural y aun cuando siempre es la misma Virgen María, en todos los sitios, mi fé en la Virgen de Garabandal crece cada día.