Sale ileso de un gravísimo accidente de automóvil.

«todo esto se lo debo a la Virgen de Garabandal»

 

La Virgen dijo a Conchita: "estaré siempre contigo y con todos mis hijos".

 

 

Sale ileso de un gravísimo accidente de automóvil.

«todo esto se lo debo a la Virgen de Garabandal»

De este suceso se habló mucho en los primeros tiempos posteriores a las Apariciones, cuando Manolo Lantero puso su primera "casa-cabaña" en uno de los prados a la entrada del pueblo de Garabandal. Ángel y su esposa Encarna (Encarnación) subieron por primera vez a Garabandal a pedido de Manolo Lantero. Posteriormente, Ángel se convirtió y desde entonces llevaba consigo puesta una cadena con la medalla besada por la Santísima Virgen.

Dice Angel:

«Veníamos en dirección a Gijón y chocamos con otro coche, del lado mío. Rompí el parabrisas, salí despedido y quedé conmocionado. Me llevaron a la Casa de Socorro, bastante mal herido pero andando por mis pies. Me hicieron unas curas y al volver quise ir con el taxista por el sitio del accidente. Cuando llegué dijo el taxista:

-- oiga, ¿este es el coche?.

-- Sí, este fue el accidente.

-- ¿cómo se pudo salvar usted?. Esto es para matarse. »

En efecto, allí no había más que un amasijo de hierros. El haber salido despedido, fácilmente le hubiese ocasionado lesiones en la cabeza, columna y huesos, sobre todo al caer contra la carretera a gran velocidad. Pues nada de nada, todo quedó en heridas y una conmoción y por eso Angel lo contó con gran emoción porque sintió que la Santísima Virgen había parado el golpe.

 

El lugar de la calleja llamado "el cuadro" donde se apareció por primera vez la Santísima Virgen a las cuatro niñas.

 

Dice Angel:

Le enseñé una medallina que llevo yo colgada, de la Virgen de Garabandal y de la Virgen de Covadonga, y le dije al taxista: esto fue lo que me salvó.

Ángel.
Gijón. Asturias.