Atanasio González de Prado.

Curado por la Santísima Virgen de un aneurisma cerebral.



Por el Beso que he dado, mi Hijo hará prodigios.

El P. Alipio Martínez relata lo que sucedió en su Colegio, en Brasil.

A los pocos días de llegar y reintegrarme al Colegio tuve la oportunidad de confiar a Nuestra Señora de Garabandal un enfermo gravísimo.

Un profesor, Atanasio González de Prado, tuvo de repente una subida de tensión a 20, acompañado de un dolor agudísimo en la nuca así como vómitos y sangre por la nariz y la boca.

Le llevamos al instante a la cercana Clínica del Corazón, donde diagnosticaron aneurisma cerebral. Fue enviado para otra clínica con mejores especialistas y aparatos y también confirmaron el aneurisma, pero hallando que los vómitos y la hemorragia le salvaron de morir fulminado.

Le trasladaron a cuidados intensivos para operarle, pero antes yo le llevé una reliquia besada por la Virgen de Garabandal y la coloqué bajo la almohada, y ya le acompañó hasta que le dieron de alta.

Repitieron dos veces las tomografías, encefalogramas y otras pruebas y no hallaron más aneurisma, sino que a las 48 horas de tener la reliquia no sentía más dolor, dormía como un lirón y comía la comida de la clínica con gran apetito, cosa muy rara en él.

El acompañamiento de oraciones por alumnos y profesores fue conmovedor por ser persona muy querida en el Colegio, se llama Atanasio González de Prado, español.

Padre Alipio Martínez